martes, 23 de julio de 2019

Qué es el Certificado de Eficiencia Energética (CEE) y por qué es obligatorio.


El Certificado de Eficiencia Energética (CEE) se exige en España desde hace seis años y, a pesar de eso, sigue siendo un tema desconocido para muchas personas.

El Certificado de Eficiencia Energética es un documento oficial que registra el consumo energético eficiente de una vivienda o local. Este documento tiene que ser presentado por un técnico que posea la titulación académica y profesional habilitante (ingeniero, arquitecto, ingeniero técnico o arquitecto técnico). El CEE tiene dos funciones principales: proporcionar ahorro a las familias y disminuir la contaminación atmosférica.

En el CEE se plasman varias características relacionadas con la propiedad y su consumo energético:
  • La identificación del edificio, piso o local.
  • El procedimiento elegido para obtener la calificación energética.
  • La información relativa a las características energéticas del inmueble.
  • Una descripción de las inspecciones y pruebas que realiza el técnico.
  • La calificación de la eficiencia energética con la etiqueta correspondiente y la relación de las medidas recomendadas por dicho técnico para una mejora de la eficiencia energética.

Para obtener la información detallada, el técnico certificador se encarga de inspeccionar las instalaciones y el inmueble. A continuación, éste establece el consumo anual estimado necesario para cubrir la demanda energética en unas condiciones generales de ocupación, teniendo en cuenta varios factores: agua caliente, calefacción, iluminación, ventilación y refrigeración. Una vez finalizado, se emite el certificado con la etiqueta correspondiente.

En función de los resultados obtenidos, el técnico estima la etiqueta energética que determina la eficiencia del inmueble a través de una letra, de la A a la G. La letra A es la opción más eficiente posible y la letra G la menos eficiente. Esta etiqueta deberá incluirse en cualquier oferta, promoción y publicidad dirigida a la venta o alquiler del edificio o inmueble.

Una vez obtenido el certificado, debe darse de alta en el Registro general, de carácter público, adscrito a la Secretaría de Estado de Energía, del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital.

Desde 2013, el propietario del inmueble que quiera vender o alquilar la vivienda necesita contar con el Certificado de Eficiencia Energética y ponerlo a disposición de los futuros compradores o arrendatarios. Este certificado no está regulado por el Gobierno, por lo que es conveniente pedir presupuesto o comparar distintas ofertas para ahorrar tiempo y dinero.

Obligatoriedad, exenciones y vigencia del CEE
La obligación de disponer del Certificado de Eficiencia Energética comienza en cuanto se quiere realizar una compraventa o alquiler de un inmueble, llevando la certificación ante notario para que pueda redactar la escritura pública.

Este certificado original se le entregará al futuro comprador de la vivienda y en caso de alquiler, una copia del certificado adjunta al contrato. Independientemente de la calificación obtenida, el Certificado de Eficiencia Energética es obligatorio en todos los contratos de compraventa y alquiler.

Si posees un contrato anterior a junio de 2013, fecha en la que se empezó a exigir el certificado, no es necesario, pero sí una vez que el inmueble queda vacío y vuelve a ponerse en alquiler con unos nuevos inquilinos.

Si no se posee habrá una sanción correspondiente a la gravedad del asunto: sanción leve, grave o muy grave, ya que se trata de un documento oficial obligatorio. Además, el interesado en el inmueble puede denunciar al propietario si éste no tiene el certificado.

Este documento tiene una validez de 10 años siendo el propietario del inmueble el responsable de su renovación. Debe estar al corriente de los plazos y trámites de la comunidad autónoma a la que pertenece.

Edificios/inmuebles exentos del CEE
No todos los inmuebles que se venden o alquilan necesitan el certificado energético. Hay viviendas y edificios que están excluidos. Entre ellos destacan:
  • Viviendas con una superficie útil total inferior a 50m2.
  • Viviendas que se compren para reformas importantes o demolición.
  • Viviendas cuyo uso sea inferior a 4 meses al año o bien durante un tiempo limitado al año y con un consumo previsto de energía inferior al 25% de lo que resultaría de su utilización durante el año.
  • Edificios y monumentos protegidos oficialmente.
  • Edificios o partes de edificios dedicados a actividades religiosas.
  • Construcciones provisionales para un uso igual o inferior a 2 años.
  • Edificios o partes de edificios industriales, agrícolas y de la defensa no residenciales.
  • Edificios de sencillez técnica y de escasa entidad constructiva que no tengan carácter residencial o público, ya sea de forma eventual o permanente, se desarrollen en una sola planta y no afecten a la seguridad de las personas.
  • Edificaciones que, por sus características deban permanecer abiertas.


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