jueves, 17 de enero de 2019

Las garantías que se pueden pedir al inquilino tras la reforma del alquiler


El pasado  mes de diciembre entraron en vigor importantes modificaciones de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). Entre los cambios más controvertidos encontramos los referidos a los límites y las garantías adicionales a la fianza. Unas nuevas garantías tanto para arrendador como para arrendatario.

La primera garantía dada con respecto a la fianza es que se considera obligatorio el pago de un mes de renta de la vivienda a la celebración del contrato.

Por otro lado, se ha modificado la duración de los contratos estableciendo el límite cuantitativo a las garantías adicionales a la fianza de un mes en el caso de que sea una vivienda, o dos meses en caso de que la utilidad tenga otro fin.



La máxima cuantía exigida al arrendatario en las garantías adicionales a la fianza es de 2 meses de renta del inmueble y puede abonarse a través de depósito o de aval bancario. Aunque el contrato sea de larga duración – 5 años si es alquiler de vivienda y 7 años si el arrendador es una persona jurídica – las garantías adicionales a la fianza no podrán exceder las dos mensualidades de renta.

Entonces, la reforma establecida limita las garantías exigidas al arrendatario en un máximo de 3 mensualidades de renta: un mes de fianza y dos en concepto de garantías adicionales.

También se ha de tener presente que, en caso de impago de las mensualidades por parte del inquilino puede traer significativos prejuicios al propietario del inmueble que no podrá subsanar con las garantías exigidas. En caso de impago, se llevaría a cabo un procedimiento de desahucio que puede durar mínimo 6 meses provocando una importante pérdida para el casero. Para evitar esta situación y garantizar que el casero no salga perjudicado, se crea la figura del fiador solidario. El propietario tiene la posibilidad de pedir al arrendatario en el contrato de alquiler que tenga lo que se denomina fiador solidario, lo que le garantiza una segunda persona responsable de pagos.



¿Qué es un fiador solidario? 

El fiador solidario va a ser la persona solvente y de confianza que el inquilino considere. Conociendo sus obligaciones, este responderá ante el arrendador frente a pagos y compromisos que se hayan acordado en caso de que el arrendatario no lo haga.

Con estos cambios se pretende activar el mercado de la vivienda de alquiler garantizando una mayor seguridad en el proceso y aumentando la protección tanto del inquilino, quien no tendrá que afrontar un pago inicial desmesurado, como del propietario del inmueble, quien tiene la garantía de que recibirá los pagos que le pertenecen.

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